Dead Space y Resident Evil tuvieron un hijo: Kronos: The New Dawn
Kronos: The New Dawn es uno de esos juegos que inevitablemente recuerdan a grandes referentes del género. Desde sus primeros compases es difícil no pensar en Resident Evil y Dead Space, tanto por su propuesta como por algunas de sus mecánicas. Sin embargo, también consigue aportar su propia identidad gracias a una ambientación muy conseguida y una historia que, aunque tarda en arrancar, termina siendo uno de sus puntos fuertes.
Sinopsis
En Kronos: The New Dawn nos adentramos en un mundo oscuro y decadente donde la exploración, la supervivencia y la gestión de recursos son fundamentales para avanzar. A lo largo de la aventura recorreremos distintas localizaciones conectadas entre sí mientras tratamos de comprender qué ha sucedido realmente y sobrevivir a las criaturas que habitan este inquietante escenario.
historia
La historia no consiguió engancharme desde el principio. Durante las primeras horas sentía que el juego no terminaba de despegar y me costaba implicarme en lo que estaba ocurriendo.
Sin embargo, conforme avanzas y empiezas a entender cómo encajan todas las piezas, la narrativa gana muchísimo interés. Poco a poco va respondiendo preguntas mientras plantea otras nuevas, consiguiendo mantener la curiosidad hasta el final. No es una historia que te atrape desde el minuto uno, pero sí una que recompensa la paciencia.

gameplay
El gameplay bebe claramente de clásicos como Resident Evil y Dead Space. La gestión de recursos tiene bastante peso y constantemente tienes la sensación de ir justo de munición, obligándote a pensar bien cuándo merece la pena gastar balas y cuándo es mejor evitarlas.
Me gustó la gestión del inventario. El espacio es muy limitado y las mejoras obligan a tomar decisiones interesantes. En más de una ocasión tuve que elegir entre mejorar la armadura o ampliar el inventario, una decisión especialmente importante porque el espacio acaba siendo casi imprescindible. Incluso llegué a fabricar munición únicamente para un tipo de arma para no ocupar otro hueco con balas diferentes.
El diseño del mapa también está bien planteado y las diferentes zonas tienen personalidad, pero creo que el juego desaprovecha bastante su estructura. Existe un sistema de trenes para desplazarse entre áreas que me recordó inmediatamente a Dead Space, aunque aquí apenas se explota. Me habría gustado que hubiera más contenido opcional, zonas secundarias y motivos para volver sobre mis pasos. Con un mayor énfasis en el backtracking, el mapa habría ganado mucho en profundidad.
Precisamente esa es una de las mayores diferencias respecto a otros survival horror. Aunque existen puzles, en la mayoría de los casos son demasiado sencillos porque la solución suele encontrarse en el propio camino principal. Si necesitas una llave, un código o un objeto concreto, lo normal es que acabes encontrándolo de forma casi automática sin necesidad de explorar demasiado.
Hubo un momento que resume perfectamente esta sensación. Llegué a una habitación llena de notas, símbolos, flechas y números escritos por las paredes. Pasé un buen rato intentando descifrar el supuesto puzle, convencido de que debía relacionar todas aquellas pistas. Finalmente decidí mirar la habitación de al lado… y descubrí que el código estaba literalmente escrito en el marco de una fotografía. Fue bastante decepcionante porque el escenario parecía invitar a resolver un enigma elaborado cuando, en realidad, la solución estaba puesta delante de ti.

cosas que me gustaron
Uno de los aspectos que más disfruté fue la atmósfera. La banda sonora acompaña muy bien durante toda la aventura y en algunos momentos me recordó incluso a la música de Stranger Things, creando una sensación constante de misterio y tensión.
También me gustó que, aunque el juego empieza de forma algo irregular, mejora muchísimo con el paso de las horas. Las primeras horas me parecieron las más flojas porque sentía que estaba ante un survival horror de calidad, pero demasiado lineal. Sin embargo, conforme avanzaba, cada vez tenía más ganas de seguir jugando y descubrir qué ocurría después.
La gestión de recursos también me pareció muy acertada. La escasez de munición y el limitado espacio del inventario hacen que cada decisión tenga importancia y ayudan a mantener la sensación de supervivencia durante prácticamente toda la aventura.
Por último, aunque considero que el juego está más orientado a la acción que al terror, sí tiene algunas zonas realmente inquietantes. Hay escenarios donde la combinación de la iluminación, el diseño artístico y la música consigue generar una tensión muy conseguida.

cosas que no me gustaron
Mi principal problema con Kronos: The New Dawn es su excesiva linealidad. Creo que el mapa tenía potencial para ofrecer una exploración mucho más interesante, con más caminos secundarios, secretos y motivos para volver a zonas anteriores. El sistema de transporte entre áreas parecía perfecto para ello, pero apenas se aprovecha.
Los puzles también me dejaron bastante frío. Son demasiado simples y rara vez obligan a pensar o investigar de verdad. En la mayoría de ocasiones la solución aparece prácticamente delante de ti, lo que hace que pierdan gran parte de la satisfacción que suelen ofrecer este tipo de juegos.
Tampoco terminó de convencerme del apartado visual en algunos momentos. Durante gran parte del juego existe una especie de niebla o filtro que hace que la imagen parezca constantemente borrosa. En determinadas zonas tiene sentido porque representa polvo o bruma ambiental, pero en muchas otras simplemente resulta molesto y da la sensación de que la imagen nunca termina de verse completamente limpia.
Por último, aunque el juego tiene momentos de tensión muy conseguidos, creo que se inclina más hacia la acción que hacia el terror. La mayoría de los sobresaltos se basan en enemigos apareciendo de repente, mientras que el miedo psicológico queda en un segundo plano. Aun así, cuando el juego apuesta por crear atmósfera en lugar de buscar el susto fácil, consigue algunos de sus mejores momentos.
conclusion
Kronos: The New Dawn es un survival horror notable que, pese a sus carencias, termina dejando muy buenas sensaciones. Su mayor virtud es cómo mejora con el paso de las horas: una historia que gana fuerza poco a poco, una gestión de recursos muy bien planteada y una ambientación capaz de mantener la tensión durante buena parte de la aventura.
Sin embargo, me quedé con la sensación de que podría haber sido un juego mucho más redondo si hubiera apostado por un diseño menos lineal, puzles más elaborados y un uso más inteligente de su mapa y del backtracking.
Si eres fan de Resident Evil o Dead Space, probablemente encontrarás aquí una propuesta que merece la pena, siempre que aceptes que su mayor fortaleza no está en reinventar el género, sino en ofrecer una experiencia sólida que va claramente de menos a más.
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