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SOBRE MI

Me llamo kurbo, o bueno, más bien así es como me llaman. Soy un chico joven de 20 años, aunque a veces, por los dolores de rodilla que tengo no sé si me identifico con esa edad. Me dedico a todo aquello que me apasionela músicala informáticala lecturalos videojuegos… Estoy lleno de inquietudes y sueños por cumplir, y este espacio será el lugar en el que vaya recogiendo mi trayectoria personal sobre todo aquello que se me ocurra. :`)

¿Cómo empecé mi afición por los videojuegos?


Cuando era  pequeño, había una Gameboy y una Nintendo  DS por casa, aunque nunca supe en qué momento llegó a mis manos. Los únicos recuerdos que tengo son de tener una tarjeta R4 con algunos juegos como Mario 64 Pokemon. Nunca consideré que me gustasen los  videojuegos, simplemente me entretenían. No fue hasta más tarde que tuve mi primer portátil(supuestamente para el instituto) en el que apenas podía jugar ya que era muy poco potente, pero amplío mi conocimiento sobre muchas sagas de videojuegos que no conocía, y que, en un futuro, que esperaba que no fuera muy lejano, pudiera jugarlos.


Así fue como años más tarde acabé teniendo mi primera consola, la WiiU, la cual me regaló una de las mejores experiencias de mi vida, jugar al Zelda Breath of the Wild. A partir de ese momento declaré mi amor por los videojuegos, y en los años sucesivos, más o menos anualmente, pude ir adquiriendo otros medios para jugar, ya que tenía más solvencia económica. Estos fueron la PS3, PS4, la Switch y un PC, en este último muchos de los juegos que quería no requerían gastar dinero, por lo que fue la mejor compra que pude hacer. A partir de ahi, lo demás fue historia.

¿Cómo empecé con la lectura?


Mi relación con la lectura ha sido algo complicada, de hecho, hasta consideraría que en algún punto de mi vida la odié. Todo empezó con las lecturas obligatorias que me mandaban en el colegio.  Al principio las solía leer, por obligación, no era algo que me entusiasmaba, pero tampoco  era un suplicio. Sin embargo, cada vez leía menos, debido a los trabajos  y exámenes que teníamos que realizar en clase.  Mi capacidad para expresarme y sacar conclusiones sobre un libro no era buena, me era mucho más sencillo plasmar en el examen lo que me había memorizado un día antes sobre lo que iba el libro en un resumen de youtube, que de el libro que me había leído,  por lo que mi esfuerzo era recompensado con una nota negativa. A partir de ahí, siempre que tenía que realizar algún trabajo  para clase lo buscaba en internet, total, sacaría más nota así. Se fue reforzando  la idea de que mi esfuerzo no servía de nada,  incluso  los profesores pensaban que les mentía cuando decía que me había leído el libro y había suspendido.  Eso me frustraba. Solo leía lo estrictamente necesario para estudiar. Pero un día, poco a poco esto fue cambiando, coincidió con que en mi cumpleaños me regalaron un libro y yo hacia unos meses por casualidad había visto uno que me interesaba y me lo había comprado, aunque no había llegado a leerlo. Sentía la obligación de leerme el libro que me habían regalado, para no sentirme mal conmigo mismo, por lo que, decidí empezar el libro que me compre primero, para posteriormente  empezar el que me regalaron. Para mi sorpresa, me gustó. No fue nada que me cambiara la vida, pero me hizo romper esa barrera sobre que leer era aburrido. Además, sentía la necesidad de mejorar mi comprensión y comunicación, por lo que, aunque no seguí leyendo habitualmente, no estaba cerrado a hacerlo. Meses después me interesé por una saga de libros llamada “videojuegos legendarios”. No me los compré, sin embargo me los regalaron, y me los acabé leyendo también. Esto aun así, no despertó mi pasión lectora, no fue hasta que, por navidades, pedí “Blackwater”, que para ser sincero, me fijé mas en la portada que otra cosa. Sin embargo, para mi sorpresa, no fue uno, sino dos libros los que se alojaban debajo del árbol, y además de alguien de quien no me esperaba , lo cuál me hizo aún más ilusión. Lo cierto es que Blackwater era bastante corto, apenas 300 páginas, sin embargo el otro tenía casi 700 páginas. En la vida habría considerado leerme un libro así, Este fue “El Imperio Final” de Bramdom Sanderson. Finalmente, llegó el indicado, me lo devoré en apenas unas semanas, y ademas, pertenecía a una  trilogía cuyos libros termine cada uno en 1 semana. Y no solo eso, sino que a su vez esa trilogía pertenecía al Cosmere, un Universo inabarcable con diferentes sagas  interconectadas entre sí. Mistborn(la trilogía de libros) era tan solo la punta del iceberg y la que me ha hizo continuar con este hábito de leer. No llevo demasiado tiempo leyendo, pero tiene pinta de que este hobbie ha llegado para quedarse.